La idea federal

La idea federal és la idea democràtica per conviure en la diversitat. El federalisme ens ofereix una oportunitat per retrobar-nos políticament i socialment, des de la plena autonomia de tots els subjectes, des del reconeixement de totes les identitats i compartint i establint aliances per aconseguir objectius comuns.


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Opinió

"Europa y la propuesta federal La cooperación eurorregional en el sistema europeo de gobernanza."

Albert Dalmau i Miranda



La crisis económica y en especial sus últimas consecuencias para Grecia, Italia o las deudas soberanas nos han obligado a girar la vista de nuevo hacia Europa. Después de unos años de compromiso llevadero con el proceso de integración europea por parte de instituciones y ciudadanos, ahora tenemos claro que nuestro nuevo enfoque pasa necesariamente por la Unión Europea (UE en adelante). Así de claro lo tienen quienes hacen propuestas de salida o entrada. Sea como sea, la UE ha adquirido mayor protagonismo en nuestras vidas.

La propuesta federal no puede ser ajena a esta realidad y debe introducir cambios importantes para integrar en un proyecto completo, una nueva hoja de ruta europea y europeísta.

En el caso de España, las partes implicadas en el pacto federal deben tomar nota de ello, y con especial relevancia deben ponerse al día las entidades no estatales: naciones, regiones y ciudades.

De aquí debe salir una propuesta más completa que ayude a definir los mecanismos de vertebración del estado en su interior pero también en sus relaciones con la UE. Doy por seguro que esta propuesta será más aceptada a la vez por ciudadanos y sociedad civil; y sus resultados buenos para la cohesión territorial del estado.

Las Comunidades Autónomas, dentro de un proceso de rango federal en España, ya han desarrollado algunos mecanismos de federalismo europeo, aunque aún de forma muy tenue. Tenemos ejemplos de ello en el establecimiento de agencias autonómicas en Bruselas o la reciente presión realizada ante la Comisión por la agrupación de comunidades en defensa de los ejes ferroviarios europeos. Su participación ha tenido un carácter desigual y cabe encontrar en Cataluña mayores ejemplos de implicación en el proceso europeo acorde con su mayor tradición federal.

Pero debemos dar un paso mas allá. La idea federal se asienta sobre dos conceptos estrechamente relacionados: pacto (foedus) y cooperación.

El pacto compone el consenso esencial para establecer nuevos puntos de partida; la cooperación debe desarrollar nuevos caminos para establecer horizontes comunes de llegada. Es aquí donde veo la necesidad de exponer el papel de las regiones españolas en la UE y concretamente en su cooperación eurorregional.

El inicio de la década de 2000 dio paso a la creación de la Eurorregión Mediterránea Pirineos como institución de cooperación regional transeuropea. Se institucionalizaba así una nueva forma de federalismo regional europeo, que fortalecía no solo sus comunidades implicadas sino a los propios estados miembros en que se ubicaban.

Con ella se debería dar inicio a la cooperación económica y cultural entre regiones vecinas y hermanas, a la vez que crear un núcleo fuerte de intercambio europeo, con alta capacidad de atracción de valor, desarrollo económico y un actor más para el proceso de integración europea.

La idea fue desarrollándose para llegar a formar parte de otras redes de cooperación regional existentes en Europa. En el resto del estado español se desarrollaron propuestas similares aunque ninguna llegara a tomar forma con posterioridad.

Hoy, la realidad europea se impone a los estados quienes a su vez trasponen la legislación europea a unas comunidades autónomas cada vez con mayor margen de competencia en aplicación del principio de subsidiariedad. Las tres realidades: europea, estatal y regional están más interconectadas entre si y ello implica, sin lugar a dudas, un proceso de visión federal que ya está tomando forma en nuestro sistema de gobernanza.

No podemos ser ajenos a ello sin entender que en esta cooperación eurorregional son también los Estados y la UE quienes ganan. Los primeros se fortalecen si sus partes lo hacen. España es más fuerte y cohesionada cuando sus regiones desarrollan todo su potencial creativo, económico o cultural, aparte de contar con otras vías de presión institucionalizada ante las instituciones comunitarias.

La UE debe ver en ello un mecanismo más para la cohesión y la evolución del proceso de integración con una ventana abierta a actores más cercanos a la ciudadanía y a los problemas cuotidianos asumidos por ciudades y regiones pero comunes en Europa.

En el espacio eurorregional comprendido entre los Pirineos y el Mediterráneo conviven actualmente 13 millones de ciudadanos quienes suponen el 13% de la población de España y Francia y el 3% de la población comunitaria. Estos porcentajes son exactamente iguales en términos de Producto Interior Bruto. Son, pues, un activo estratégico para España, Francia y la misma Unión Europea.

No obstante su cooperación institucionalizada en el Secretariado de la Eurorregión ha ido decayendo en los últimos años, justo cuando nuestra propuesta debe tomar mayor carácter europeo. Sus comunidades han apuntado a intereses individuales en lugar de observar oportunidades compartidas.

Es aquí donde debemos apuntar la necesidad de plantear una nueva hoja de ruta europea para la propuesta federal que desarrolle con especial atención los mecanismos de cooperación eurorregional y del poder local (ciudades y áreas metropolitanas).

En términos de eficiencia económica, la cooperación regional debe asegurar la sostenibilidad de la voz de las instituciones no estatales en el proceso de toma de decisiones de la UE

Las regiones implicadas comparten intereses comunes y deben ahora dar un paso mas para empezar a mancomunar estrategias, costes y riesgos en instituciones compartidas.

Esto, en esencia, será el inicio de un federalismo regional europeo, que se añada a la idea federal para Europa de Jean Monet.

Como hemos apuntado, esta visión europea debe acompañar nuestra propuesta federal en España y Cataluña.

La introducción europea como compañera sine qua non de nuestra propuesta federativa para el estado español y en especial para Cataluña, la convierte en una propuesta mas necesaria, atractiva, comprensible e indispensable para los ciudadanos.


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